La rebelión docente chubutense: lucha contra el ajuste de Torres y la traición sindical

La provincia de Chubut se convirtió en un escenario de tensión y lucha social este jueves, cuando las maestras y profesores rechazaron en masa la propuesta salarial miserable del gobierno provincial, apoyada por los dirigentes sindicales. La docencia, que desde el 23 de abril está luchando autoconvocadamente contra los salarios de hambre y la traición sindical, demostró su fuerza y determinación al rechazar la oferta del ministro de educación, José Luis Punta, en la paritaria del miércoles pasado.

La decisión de las bases docentes fue un duro golpe para el gobierno provincial, que había contado con la ayuda de los dirigentes sindicales para torcer la voluntad de lucha de la docencia. Sin embargo, la maniobra les salió mal, ya que los docentes entendieron que esa oferta perpetuaba la miseria salarial y no resolvió el problema fundamental de vivir con un salario básico.

La rebelión docente chubutense, que crece día a día, es el resultado de más de dos años de bronca acumulada contra los salarios de hambre y las promesas incumplidas del gobernador Torres. La lucha no solo se centra en mejorar los salarios, sino también en recuperar la dignidad y la profesionalidad de la educación pública.

Ayer, jueves, se desarrolló una gran movilización en Trelew y Rawson, con cientos de docentes y trabajadores de la salud que marcharon por las calles céntricas de la ciudad. La asamblea votó impulsar un bocinazo esta tarde desde las 18 horas y otra asamblea abierta el sábado a las 15 horas en la escuela 759, para debatir y organizar la continuidad del plan de lucha.

La Junta Ejecutiva Provincial también anunció un paro provincial de 48 horas para el lunes y martes que convocará a marchar en unidad con docentes, no docentes y estudiantes de la UNPSJB. Hoy se desarrollará una movilización en Rawson que se dirigirá a la casa de gobierno y el sábado 11 en Pto. Madryn hay un nuevo ruidazo.

La fuerza de la rebelión sigue creciendo, como reclaman trabajadores de la educación y la salud, es necesario un paro provincial de todos los sindicatos y centrales y una gran movilización a Rawson para imponer todas las demandas. Como dicen los autoconvocados en lucha «unidos somos más fuertes». Ese es el camino que se empieza desarrollar en toda la provincia, y hace más necesario que nunca avanzar en la unidad y en la coordinación democrática desde abajo para decidir e imponer nuestras demandas y derrotar el plan de Torres y Milei.