La venta de bienes municipales en Villa Santa Cruz del Lago despierta sospechas

En el valle de Punilla, la administración municipal de Villa Santa Cruz del Lago está rodeada de polémica después de anunciar la venta de varios activos adquiridos con fondos públicos. La decisión, que según los opositores expone recursos y debilita el patrimonio municipal, ha generado una gran cantidad de dudas entre los vecinos. El foco está puesto en la administración del intendente Omar De Giovanni, quien ya tiene un pedido de licencia, y en una serie de decisiones que, lejos de fortalecer la infraestructura local, parecen haber debilitado el patrimonio municipal.

La venta más emblemática es la de una máquina «cordonera» comprada en 2021 con el objetivo de avanzar en obras de cordón cuneta. Según datos expuestos por el concejal opositor Daniel Kopp, ese equipo nuevo tiene un valor de mercado cercano a los 28 mil dólares. Sin embargo, el municipio decidió venderlo por unos 27 millones de pesos, lo que equivale a aproximadamente 19 mil dólares. La diferencia no es menor para un municipio chico donde cada peso cuenta: unos 9 mil dólares menos. Una pérdida directa que impacta, sin intermediarios, en los recursos de los vecinos.

La discusión va más allá. Lo que agrava el cuadro es el uso -o mejor dicho, el escaso uso- que se le dio a la maquinaria. En cinco años, desde que se la adquirió, apenas se ejecutaron unos 400 metros de cordón cuneta. Una cifra que no solo expone la falta de planificación, sino que convierte la inversión en un símbolo de ineficiencia.

La lista de decisiones cuestionadas suma otro capítulo con la compra de una máquina barredora. En una localidad donde el 90% de las calles son de tierra y apenas un puñado, de un poco mas de 10 cuadras, están adoquinadas. La adquisición de este equipo parece más un gesto de improvisación que una política pública pensada y planificada.

Desde la oposición no descartan avanzar con un pedido de juicio político, aunque reconocen que el escenario legislativo no les es favorable. Sin los votos necesarios, la ofensiva quedaría más en el plano testimonial que en una consecuencia institucional concreta.