La vicepresidenta, Victoria Villarruel, generó nuevo ruido político este lunes cuando respondió a una seguidora que le pedía un saludo de cumpleaños. En lugar de un simple «¡Feliz cumpleaños!», la líder política escogió las palabras más curiosas: «¡Feliz cumpleaños atrasado! ¡Que tengas una cascada de éxitos este año!». La elección del término «cascada» no pasó desapercibida, especialmente en un momento en que la justicia investiga a Matías Tabar, el contratista que remodeló la casa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el country Indio Cua.
La investigación se centró en la posible comisión de delitos por parte de Tabar y Adorni, ya que según trascendió, el funcionario le pagó 245 mil dólares en efectivo al contratista por las obras realizadas en la propiedad. Entre los trabajos mencionados figuran pisos, paredes, una pileta y una cascada en el jardín. La vicepresidenta había declarado ante la Justicia ese mismo día como testigo en este caso.
La interpretación de su mensaje en redes sociales fue que Villarruel estaba enviando un mensaje cargado de ironía hacia el entorno del Gobierno nacional, con el que mantiene fuertes diferencias. La relación entre la vicepresidenta y el presidente Javier Milei, junto a varios de sus funcionarios, atraviesa una tensión cada vez más evidente.
La tensión en la relación se hace cada vez más visible. La titular del Senado ya había marcado distancia en distintas oportunidades con gestos públicos y decisiones políticas. Uno de los últimos episodios ocurrió durante los homenajes a un año de la muerte del papa Francisco, cuando Villarruel no asistió a la misa en Luján luego de enterarse de que el ceremonial la ubicaría junto a Adorni y Diego Santilli. En su lugar, participó de otro homenaje en la ciudad de Buenos Aires.
Según trascendió desde su entorno, la vicepresidenta justificó su decisión con una frase contundente: «Estaba lo peor de la casta». Esta situación no hace más que agravar la tensión entre Villarruel y el Gobierno nacional.


