La tensión entre el gobierno nacional y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires llegó a un punto crítico ayer, cuando Jorge Macri y Toto Caputo acordaron que los bonos emitidos por la Coparticipación paguen la deuda que la Nación acumuló en junio de 2025 y abril de 2026. La cifra asciende a más de 800 mil millones de dólares, según fuentes oficiales.
El acuerdo entre Macri y Caputo se logró después de una serie de negociaciones intensas que comenzaron hace unos meses, cuando el gobierno entró en rebeldía con el fallo de la Corte Suprema. En ese momento, Toto Caputo decidió retener partidas de fuerte impacto social, incluyendo recortes en subsidios al transporte y transferencias por deudas provinciales. Estas medidas tuvieron como consecuencia el colapso del Pami, que adeuda más de 1.000 millones de dólares a la Nación.
A pesar de las críticas de Milei, Jorge Macri decidió negociar la deuda en bonos, lo que no es similar al plan ofrecido por Alberto Fernández en 2022. En esta ocasión, el gobierno porteño solo acepta bonos líquidos, y no tiene intención de emitir más títulos que los ya comprometidos.
La estrategia de Caputo para sostener el superávit es esperar a que se reactive la economía, lo que permitirá pagar las deudas pendientes. Sin embargo, este enfoque ha generado tensiones en la Ciudad Autónoma, donde se teme que los recortes en pagos y subsidios afecten negativamente a la población.
En una reunión semanal con Jorge Macri, Toto Caputo sigue negociando el acuerdo para saldar la deuda. Los ministros de Hacienda Carlos Guberman y Gustavo Arengo también están involucrados en las conversaciones. Aunque no se puede asegurar que el acuerdo sea alcanzado antes del final de abril, los ministerios han comenzado a recortar horas extras y adicionales de policía para mantener cerradas las cuentas porteñas.
En resumen, la negociación entre Macri y Caputo se encuentra en un momento crítico, y aunque no se puede asegurar que el acuerdo sea alcanzado, parece que ambos partes están cerca de llegar a un acuerdo.


