En un contexto en el que el Gobierno busca consolidar la estabilidad económica y disipar los temores históricos asociados a los años electorales en la Argentina, el ministro de Economía, Luis Caputo, trazó un escenario marcadamente optimista para el próximo calendario político. En una entrevista en el programa La Cornisa, conducido por Luis Majul en La Nación Más, Caputo fue categórico al afirmar que el año que viene no va a ser un típico año electoral argentino, sino más bien un paseo por el parque.
El ministro fundamentó su visión en señales políticas que considera contundentes. Recordó su participación en el Argentina Week, donde 12 gobernadores opositores coincidieron en que no hay ninguna posibilidad de retroceder. También destacó que esos mandatarios hablarían mejor de ellos como gobierno que ellos mismos, lo que evidencia un respaldo transversal al rumbo económico actual.
Caputo minimizó cualquier efecto negativo derivado de la situación del ex vocero presidencial y actual Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Según el ministro, Lo de Adorni no afecta a la economía en absoluto; lo que realmente influye es la volatilidad política.
Sin embargo, el titular del Palacio de Hacienda identificó un factor que, según su análisis, sí incide en las decisiones económicas: el temor al eventual regreso del kirchnerismo. Definió ese escenario como «el infierno para la mayoría de la gente» y explicó que esa percepción -aunque considera infundada- tiene efectos concretos en el comportamiento de los agentes económicos.
Aunque sostuvo que la probabilidad de ese escenario es «cero», reconoció que el mercado incorpora ese riesgo en sus decisiones, afectando cuestiones como la repatriación de capitales o el aprovechamiento de incentivos fiscales. En ese marco, Caputo defendió la nueva legislación de regularización fiscal, destacando que «la ley está muy bien hecha, ya que blinda totalmente a la gente y a los bancos».
El ministro también reivindicó su forma directa de comunicación: «La gente valora que digo lo que pienso, no hablo como un político sino como un ciudadano más dentro del puesto en el que estoy, y creo que eso se reconoce». Respecto al plan de «inocencia fiscal», admitió que aún existe cierta cautela en el sistema financiero, aunque se mostró optimista: «Van a salir los dólares del colchón», afirmó, proyectando una mayor formalización del ahorro.
En cuanto a la estanflación, Caputo rechazó de plano la idea. Sostuvo que no hay estanflación y que los datos muestran lo contrario. «Estamos prácticamente en récord no en todo, pero sí en muchísimas cosas: PBI, actividad económica, consumo privado», aseguró.
Finalmente, el ministro rechazó de plano la idea de una estanflación y cuestionó el rol de ciertos sectores mediáticos. «Los medios tratan de instalar que no se nota, pero claramente se nota. Tratan de instalar que hay una mega-recesión en un momento en que el consumo está en un pico histórico», sostuvo.
En general, Caputo mantuvo una actitud optimista y enfática al hablar sobre la economía argentina, destacando los indicadores sólidos y la creciente confianza tanto del mercado como de actores políticos. Aunque reconoció ciertas preocupaciones y desconfianzas sociales, el ministro se mostró confiado en que el proceso avanzará y que el año electoral no será un escenario de tensión o inestabilidad como los que históricamente marcaron procesos similares.


