La ventana para enviar y aprobar los proyectos que anunció el presidente Javier Milei en marzo está limitada, pero el oficialismo no puede evitar la sensación de alerta después de una votación en la Cámara de Diputados que sugiere un cambio en el equilibrio de fuerzas. Aunque el resultado fue sorprendente para muchos, los diputados opositores ven en ese número de votos un indicio de que están cerca de lograr quórum y aprobar iniciativas clave.
La sesión de la Cámara de Diputados se convirtió en escenario de una votación que marcó un punto de inflexión en la estrategia opositora. El diputado Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, pidió un apartamiento de reglamento para tratar los proyectos de ley que tienen como finalidad interpelar a la secretaria de la Presidencia, Karina Milei, y al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por la investigación de la causa $Libra. Aunque el pedido fue rechazado, el resultado sorprendió a muchos y puso en alerta al bloque libertario.
El hecho es que hubo 125 votos afirmativos, lo que significa que están a cuatro votos del quórum y de poder avanzar. Sin embargo, hay más detrás de este número. Entre los ausentes citados se encuentran diputados de la oposición, como Nicolás Massot (Encuentro Federal), Emir Félix (Unión por la Patria), Pablo Yedlin (Unión por la Patria), Marcela Pagano (Coherencia) y los miembros del Movimiento de Integración y Desarrollo, Eduardo Falco y Oscar Zago. La relevancia de estos nombres radica en que, de sumarse al bloque opositor, el respaldo alcanzaría los 131 votos, cifra suficiente para lograr quórum y aprobar iniciativas clave.
La conclusión es clara: la oposición mantiene 120 votos seguros, quedando a solo nueve bancas de alcanzar el quórum propio. Este piso numérico adquiere importancia de cara a futuras negociaciones parlamentarias. Las mayorías en un Congreso tan atomizado son circunstanciales. Eso quedará más firme después del Mundial, cuando los bloques de la oposición y aquellos que hoy se muestran como socios de LLA busquen profundizar las diferencias.
En este contexto, es importante destacar que el tratamiento de proyectos como la Ley Hojarasca, diseñada para derogar normativas en desuso, aunque integrantes de diferentes espacios advierten sobre la presencia de leyes vigentes cuya eliminación no acompañarán. El tratamiento de esta iniciativa funcionará como primer examen para la robustez de la convergencia opositora.
Además, el oficialismo puede presentar una reforma al sistema electoral, orientada a eliminar las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Un diputado libertario consultado sostuvo: «Si el radicalismo y el PRO quieren ir con candidatos propios van a necesitar las PASO. El peronismo también. Ahí vamos a ver una prueba de verdad, si están dispuestos a ir a la pelea».
En resumen, la votación en la Cámara de Diputados sugiere que los opositores empiezan a tender puentes para modificar el equilibrio de fuerzas y construir mayorías alternativas con miras al segundo semestre y al calendario electoral de 2027. La definición de nuevas alianzas comenzaría a evidenciarse en próximas discusiones sobre proyectos como la Ley Hojarasca, diseñada para derogar normativas en desuso.


