La Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°3 ha resuelto que el cabo primero de Gendarmería, Héctor Jesús Guerrero, deba ser juzgado oralmente por los delitos de lesiones gravísimas agravadas por abuso de su función y abuso de armas agravado. La decisión se basa en la investigación realizada sobre el incidente que ocurrió el 12 de marzo de 2005, durante una marcha de jubilados en defensa de sus derechos laborales.
Según se estableció, Guerrero, entonces con 30 años, disparó seis veces contra los manifestantes sin existir un contexto de agresión previo. El impacto de uno de esos cartuchos, lanzado desde la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y Solís hacia los manifestantes, alcanzó al fotoperiodista Pablo Grillo, quien cubría la marcha en ese momento. La bala le provocó una fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica raíz.
La Fiscalía concluyó que el comportamiento de Guerrero representó un peligro concreto para la vida e integridad física de los manifestantes y lesiones gravísimas al reportero gráfico. La investigación encontró que los efectivos policiales habían actuado de manera desproporcionada e irracional, lo que llevó a la implementación del llamado «protocolo antipiquetes» por parte de las fuerzas de seguridad.
La marcha de jubilados, convocada para reclamar mejoras en sus condiciones laborales, se vio interrumpida por disturbios y despliegue de fuerzas de seguridad. La situación resultó peligrosa para los manifestantes y periodistas que cubrían el evento.
La resolución del fiscal Eduardo Taiano sostiene que el comportamiento de Guerrero «representó un peligro concreto para la vida e integridad física de las personas allí presentes, mientras que aquel realizado a las 17:18 hirió en la cabeza al reportero gráfico Pablo Nahuel Grillo, causándole lesiones gravísimas».


