Una mañana de protesta en Caballito

La mañana de este miércoles, una multitud de docentes y estudiantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) se congregó frente al edificio donde reside el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la calle Miró al 500 del barrio de Caballito. La protesta, organizada por el Centro de Estudiantes de Filosofía y Letras (CEFyL), buscaba visibilizar la crisis presupuestaria que enfrentan las universidades públicas y denunciar el contraste entre la situación salarial de los docentes y la patrimonial del funcionario.

La actividad comenzó a las 10 de la mañana y se desarrolló durante todo el día, con cátedras completas que habitualmente dictan clases en Puán. Entre los asistentes se encontraban estudiantes, docentes, vecinos y jubilados, muchos de ellos habituales en movilizaciones en defensa de la educación pública. Según Luca Bonfante, secretario general del CEFyL, el evento forma parte de un paro nacional de 72 horas convocado por el Frente Sindical de Universidades Nacionales.

La protesta se inscribió en el marco de una jornada de clases públicas que abordaron temas como la reciente orden judicial que obliga al Gobierno Nacional a aplicar de inmediato la Ley de Financiamiento Universitario, el proyecto de modificación de la ley de glaciares y el aniversario del inicio de la última dictadura militar. También se sumaron trabajadores de FATE y vecinos del barrio, quienes manifestaron su apoyo a los reclamos por mejores condiciones laborales y mayor presupuesto para el sector.

La elección del lugar no fue casual: se buscó «dejar en evidencia la precariedad salarial frente a un funcionario investigado por su crecimiento patrimonial». El departamento de Adorni, situado en una de las zonas más exclusivas de Caballito, fue adquirido mediante una hipoteca no bancaria otorgada por las anteriores propietarias, según un documento obtenido por el diario La Nación.

La polémica patrimonial involucra además la compra de una casa en el country Indio Cuá Golf Club de Exaltación de la Cruz a nombre de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, y viajes al exterior, entre ellos un vuelo privado a Punta del Este en Carnaval y un viaje a Nueva York como parte de la comitiva presidencial. El funcionario reconoció públicamente que vive en el barrio de Caballito, pero evitó dar detalles sobre otras propiedades o el origen de los fondos para la compra de inmuebles.

La protesta se desarrolló mientras continúan las investigaciones judiciales sobre el patrimonio de Adorni, denunciado por presunto enriquecimiento ilícito y bajo análisis por la adquisición de propiedades y vuelos privados. El fiscal federal Gerardo Pollicita concentra las denuncias promovidas por diputados nacionales, quienes aportaron documentación sobre el pago de expensas y solicitaron la citación de la escribana que intervino en las operaciones inmobiliarias.

En este contexto, la protesta en Caballito se convirtió en un llamado a la conciencia y a la acción para defender la educación pública y los derechos laborales de los docentes.